El mito que no muere
“No quiero un aumento—me pondrá en un tramo fiscal más alto y me llevaré menos dinero a casa.”
Este es uno de los malentendidos más comunes sobre impuestos. También es completamente falso.
Nunca te llevarás menos dinero a casa por ganar más. Así no es como funcionan los tramos fiscales.
Cómo funcionan realmente los tramos fiscales
Los tramos fiscales son marginales. Eso significa que solo el ingreso dentro de cada tramo se grava a la tasa de ese tramo.
Usemos números simplificados para ilustrar:
- Primeros $10,000 se gravan al 10%
- Siguientes $30,000 (de $10,001 a $40,000) se gravan al 12%
- Siguientes $50,000 (de $40,001 a $90,000) se gravan al 22%
Ahora imagina que ganas $45,000:
- Tus primeros $10,000 se gravan al 10% = $1,000
- Tus siguientes $30,000 se gravan al 12% = $3,600
- Tus últimos $5,000 se gravan al 22% = $1,100
Impuesto total: $5,700
Tu “tasa marginal” es 22% (el tramo donde cae tu último dólar). Pero tu “tasa efectiva”—lo que realmente pagaste—es aproximadamente 12.7%.
Qué pasa cuando recibes un aumento
Digamos que recibes un aumento de $5,000, llevando tu ingreso a $50,000.
Solo esos $5,000 adicionales se gravan a la tasa más alta. Tus primeros $45,000 se gravan exactamente igual que antes.
Nuevo impuesto: $5,700 + ($5,000 × 22%) = $5,700 + $1,100 = $6,800
Ganaste $5,000 más. Pagaste $1,100 más en impuestos. Te llevaste $3,900 más a casa.
Siempre sales ganando.
Por qué esto importa
Entender las tasas marginales te ayuda a:
- No temer ganar más dinero
- Tomar mejores decisiones sobre contribuciones al retiro (que reducen el ingreso tributable)
- Entender por qué tu tasa real de impuestos es menor de lo que tu tramo sugiere
El código fiscal es complicado, pero este concepto—que los tramos son marginales—aclara el mayor malentendido que tiene la mayoría de la gente.